Las áreas de interés son los grandes retos de la ciencia y la tecnología para los próximos 50 años, y este organismo está convocando a las instituciones de educación superior, centros de investigación y sector privado a involucrarse en la solución de estos problemas proponiendo soluciones novedosas, no diagnósticos ni estudios transversales, sino soluciones.
Es una buena oportunidad para los investigadores y las instituciones en la búsqueda de vinculación interinstitucional y con el sector privado.
La organización propuesta por Max Weber tiene, seguramente, ventajas. Sin embargo, las disfunciones que tanto daño ocasionan, se han convertido en la plaga del siglo.
Un artículo del periódico "El Siglo de Torreón" se refiere a este problema:
"Los ejemplos son interminables, pero el común denominador es uno: la burocracia, sobre todo la mente burocrática, ha tomado el control de México. Todo en el país se ha burocratizado al grado del estancamiento, mientras los llamados “poderes fácticos”, esos que están por encima de la ley y las regulaciones que afectan a los ciudadanos normales, tienen cancha para hacer de las suyas. El México de la gente normal vive asediado no sólo por la inseguridad, la criminalidad, los excesos sindicales y las empresas que la abruman, sino también por los burócratas que, muchas veces sin darse cuenta, han hecho del reino del hombre un mundo kafkiano sin salida."
En el caso específico de la investigación científica, no sólo en México, sino en América Latina, escuchamos opiniones como las siguientes:
La terrible burocracia.
“La comunidad científica de los países de América Latina y
el Caribe, lamentablemente, se comunica poco, pese a tener muchos desafíos en
común; uno de ellos quizás sea tener que enfrentar a la terrible burocracia.
Científicos que deben dedicar largas jornadas a a llenar formularios y hacer
trabajo administrativo. Países donde puede tomar 6 meses importar un anticuerpo
o exigencias burocráticas que retardan hasta en dos años la llegada de valioso
instrumental DONADO a un laboratorio, son sólo algunos ejemplos.”
Para elaborar el interesante vídeo que se incluye al final de esta entrada se entrevistó a:
Luis Demidovich Academia de Ciencias de Brasil
Juan Pedro Laclette Academia Mexicana de Ciencias
Gisella Orjeda CONCYTEC Perú
Jorge Huete Presidente de la Academia de Ciencias de
Nicaragua
Juan Asenjo presidente de la academia chilena de ciencias.
Entre muchas otras ideas que presentaron se encuentran:
Para Jorge Huete, la burocracia administrativa es uno de los
peores cuellos de botella de la gestión. En Nicaragua, la situación empeora
porque todos los cargos administrativos son asignados por y para políticos que no
necesariamente son técnica y científicamente capaces.
A juicio de Juan Pedro Laclette, la burocracia provoca un
gran retraso al avance de la ciencia debido al tiempo que cada investigador
pierde en lo que califica como “una tramitología excesiva”.
Juan Asenjo reconoce que en Chile hay bastante burocracia a
nivel de las universidades, en parte, debido a que autoridades universitarias
como rectores y directores de departamento son elegidas por sus pares, al
buscar la popularidad, se cae en la mediocridad.
En Brasil, dice Luis Demidovich, la importación de equipamiento
e insumos para investigación aún toma varios meses, a diferencia de otros países
donde tardan pocos días en llegar.
El tener que llenar formularios, presentar
postulaciones a múltiples fondos estatales, rendir cuentas a diversas agencias,
o tramitar autorizaciones incluso para recibir donaciones, restan entre el 25 y
30% del tiempo de los académicos y directivos en el ámbito científico estiman,
Juan Pedro Laclette y Jorge Huete. El vídeo al que nos referimos es el siguiente. Esperamos que sea de utilidad. Saludos. El título del vídeo es:
Burocracia: ¿un obstáculo para la ciencia de América Latina?
En acaso de que no se pueda acceder al vídeo directamente dese el blog, el enlace al vídeo se encuentra aquí.
¿Qué es una revista arbitrada? ¿Y una revista indexada?
Una cita del libro de Carl Sagan "El mundo y sus demonios" nos dará una idea muy clara de lo que significa "arbitrada" e "indexada".
El científico participa en
reuniones y discusiones. Se encuentra
en coloquios universitarios en los que apenas el ponente lleva treinta
segundos hablando cuando la audiencia le plantea preguntas y comentarios devastadores.
Analiza las condiciones para entregar un artículo a una revista científica para
su posible publicación, lo envía al editor y luego éste lo somete a árbitros
anónimos cuya tarea es preguntarse: ¿Lo que ha hecho el autor es una estupidez?
¿Hay algo aquí lo bastante interesante para ser publicado? ¿Cuáles son las
deficiencias de este estudio? Los resultados principales ¿han sido encontrados
por alguien más? ¿El argumento es adecuado, o el autor debería someter el
informe de nuevo después de demostrar realmente lo que aquí es sólo una
especulación? Y es anónimo: el autor no sabe quiénes son los críticos. Esta es
la práctica diaria de la comunidad científica.
¿Por qué soportamos todo eso? ¿Nos gusta que nos critiquen? No, a ningún
científico le gusta. Todo científico siente un afecto de propietario por sus
ideas y descubrimientos. Con todo, no replicamos a los críticos: espera un momento,
de verdad que es buena idea, me gusta mucho, no te hace ningún daño, por favor,
déjala en paz. En lugar de eso, la norma dura pero justa es que si las ideas no
funcionan, debemos descartarlas. No gastes neuronas en lo que no funciona.
Dedica esas neuronas a ideas nuevas que expliquen mejor los datos. El físico
británico Michael Faraday advirtió de la poderosa tentación de buscar las
pruebas y apariencias que están a favor de nuestros deseos y desatender las que
se oponen a ellos...
Información complementaria acerca de este excelente libro se encuentra en:
Esta es la idea de la publicación en revistas arbitradas (peer-reviewed) o revisadas por pares. Cuando un investigador envía su trabajo a una revista arbitrada, el editor envía su artículo a uno o varios expertos en el tema, con reconocimiento nacional o internacional, que han publicado acerca del tema y que, por ello, pueden realizar una revisión objetiva del artículo.
Si el artículo realmente hace una aportación significativa, ya sea de nuevo conocimiento, metodología o exploración de nuevas ideas, se acepta su publicación. Si cumple alguno(s) de estos requisitos, pero contiene errores importantes, entonces se le regresa al autor sugiriendo las correcciones pertinentes. Sólo en caso de que no se cumplan los requisitos mínimos, el editor enviará una amable pero irrevocable carta de rechazo.
¿Y quién valida a las revistas arbitradas?
Los índices y bases de datos. Una revista arbitrada, que durante un año, se caracteriza por su seriedad y cuidado en la revisión de lo que publica, es aceptada en una base de datos, que, para facilitar las búsquedas, está indexada. Una revista que es aceptada por estas bases de datos se dice que es arbitrada e indexada.
Un excelente curso acerca de cómo elaborar ponencias y una explicación más detallada acerca de revistas arbitradas e indexadas se encuentra en el siguiente enlace:
Una parte del contenido que llama la atención son los errores por parte de los evaluadores al incluir una revista no indexada en una base de datos de revistas indexadas.